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¿Cómo Tener Una Relación Incondicional Conmigo Misma?

¿Cómo tener una relación incondicional conmigo misma?

Antes de que entremos en materia, se me hace necesario hacerte algunas preguntas para que tengamos un buen punto de inicio:

  1. ¿Qué te dicen sobre ti, sobre tu forma de ser, de sentir y de actuar, las relaciones que actualmente tienes y que son más significativas para ti? (a nivel familiar, sentimental, laboral o de amistad)
  2. ¿Te relacionas con los demás a partir de lo que ellos esperan de ti o a partir de lo que realmente eres?
  3. Podrías responder con absoluta claridad y certeza a la pregunta: ¿Quién eres en realidad?

Me gusta empezar por estas preguntas, para poder vernos de afuera hacia adentro, es decir, desde cómo creemos que nos proyectamos, hasta ver que tan conectadas estamos con nosotras mismas. Responderlas, puede resultar relativamente fácil a primera vista, pero lo cierto es que, si nos metemos en ellas de una manera más profunda, nos damos cuenta de que no lo es en absoluto.

La primera pregunta nos permite ver como la calidad de las relaciones que tenemos con los demás es un reflejo de cómo estamos con nosotras mismas en cuanto a lo que permitimos, con lo que fluimos, lo que nos desafía o lo que nos moviliza. La segunda por su parte nos muestra que tan despersonalizadas estamos, es decir que tan desconectadas nos encontramos de nuestro propio centro y en ese sentido, que tan leales o desleales somos con nosotras. Finalmente, la tercera pregunta ya nos pone en el punto focal de si somos conscientes de nuestra identidad y por lo tanto, nos cuestiona si nos conocemos o no.

En línea con esto, la segunda invitación que te hago luego de responder las preguntas, es a que empieces por conocerte y con esto me refiero a saber quién eres realmente, empezando por quitarte de encima todas las opiniones que los demás han puesto sobre ti y que tú has incorporado como aspectos de tu identidad; después de esto, cabe que te preguntes: ¿quién soy yo sin tal o cuál opinión? Para ello, busca evidencias que apoyen o invaliden lo que estas cuestionando.

Seguidamente te invito a que te ancles en plena consciencia al presente y desde allí te observes, como si te salieras de tu cuerpo para ser una testigo de lo que haces, lo que piensas, lo que sientes y lo que vas viviendo a cada momento, porque no hay mejor forma de conocerte que observándote y en línea con esto, no te juzgues y no recibas o te apropies de los juicios que te lanzan los demás.

Observándote en plena presencia y con la consciencia tan despierta como puedas, te das cuenta de muchas cosas de ti misma que no has estado viendo por creer en lo que los demás te dicen sobre ti y de esta manera, puedes empezar a ACEPTARTE, que es un paso fundamental y no negociable si quieres tener una relación incondicional contigo.

La aceptación requiere más que nada, de la absoluta convicción de que fuiste hecha por un universo (DIOS) que no se equivoca y que te creó completa, suficiente y perfecta a los propósitos de tu alma para ser aprendiz y maestra de otras almas; por lo mismo, empiezas a comprender que despreciarte es despreciar la obra del universo (Dios) y entonces lo piensas dos veces antes de maltratarte y rechazarte.

Cuando finalmente te conoces y te aceptas, entonces puedes decir que tienes una relación contigo misma, porque sabes quién eres, reconoces todo lo que eres con tu luz y con tu sombra y así mismo, aprendes a valorarte a partir de la aceptación.

La incondicionalidad por su parte, viene de hacer la tarea de acogerte cada uno de tus días en cada momento, muy centrada en tu presente, atenta a lo que es tuyo y a lo que no, recibiendo lo que te construye y siendo muy ácida en tus filtros para no apropiarte de la basura que los demás te lanzan en forma de juicios u “opiniones” vestidas de comentarios bienintencionados. Ser incondicional contigo implicará que te des un lugar muy claro en tu propia vida, así como también el que te des una lealtad  inquebrantable.

Como ves, tener una relación incondicional contigo, requiere de unos pasos básicos y aunque suena a receta de cocina, no es tan sencillo pero es puede ser más simple de lo que crees si estas dispuesta a estar contigo y para ti cada segundo de tu vida, si trabajas en ti todo el tiempo, si te tienes paciencia, si lo haces con amor y en consciencia, si no te presionas, si te abres a la experiencia tal como tenga que ser y sobre todo si asumes el compromiso de hacer todo esto para el resto de tu vida.

Natalia Ospina Saldarriaga

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