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¿Cómo Fluir Con Los Cambios De Estación Del Alma Femenina?

¿Cómo fluir con los cambios de estación del alma femenina?

Por: Natalia Ospina Saldarriaga

En mi anterior entrada de blog sobre las estaciones del alma femenina, abordé las características de cada una para poder identificarlas de manera consciente, sabiendo lo que traen consigo, las posibilidades que nos ofrecen y en consecuencia, los cambios que suponen.

Hoy quiero hablar acerca de cómo fluir con el cambio que se da cuando pasamos de una a otra, puesto que en realidad no existe propiamente un hito en el tiempo, o un suceso específico que nos indique que ya es tiempo de movernos o que incluso estando dentro de una estación, nos sugiera como fluir dentro de ella.

Entonces, ¿Cómo fluir con los cambios de estación del alma femenina?

  1. Comprender de donde vienen los cambios: Lo primero que tenemos que saber cómo mujeres es que TODAS sin excepción atravesamos estos cambios de estación en algún momento de la vida, ya que son parte esencial del aprendizaje del alma, pues en la sociedad en que vivimos, se nos invita a sobre adaptar en nosotras las características de lo masculino para poder plantar la bandera de nuestra propia identidad y valía y esto supone en una gran medida, desbalancear nuestro femenino, o bien minimizándolo o bien sobre-compensándolo, lo que quiere decir que o nos masculinizamos de más (siendo excesivamente competitivas, guerreras, poderosas, prácticas, luchadoras, materializadoras…) o nos creemos súper poderosas y nos llenamos de roles con los que justificar nuestro femenino y pretendemos llenarlos todos bien; en consecuencia, nuestra esencia verdadera, se empieza a sentir marchita y en algún punto hace que el alma grite para manifestarse.
  1. Observar el cambio como un aliado: Decir esto resulta absurdo cuando estamos entrando en el invierno del alma, porque todo se ve terriblemente negro; sin embargo, aferrarse a la idea de que todo aquel desajuste, todo el desasosiego, el dolor, la sensación de estar perdidas de nosotras mismas va a tener una salida en algún momento y más aún que lo que viene conspirará para nuestro bien mayor, es la mejor estrategia para atravesar cada etapa del camino con fluidez y liviandad.
  1. Abrir los brazos para recibir el cambio: Esto supone aceptarlo como un invitado a tu vida y fluir con él, sin pelear, resistir, juzgar o tratar de controlar; esto demanda que hagas consciencia de tu ego, porque siempre querrá aferrarse a lo que conoce y le resulta cómodo (aunque ello, no contribuya a tu bien mayor) pues su misión en tu vida es “protegerte” de lo desconocido y por lo tanto, tendrás que abrazarlo y hacerle saber que tú eres más fuerte que cualquier riesgo que puedas correr.
  1. Habitarte a ti misma: Como dije antes, es posible que no te des cuenta inmediatamente de que has entrado en una estación, pero en algún momento, todo tu entorno empezará a darte revelaciones al respecto y entonces, sin duda lo notarás. El habitarte permite que te des cuenta de cada sensación, emoción, pensamiento y comportamiento que expresas y de esta manera que puedas fluir con mayor serenidad y armonía y sobretodo estando equilibrada, descubriendo quien eres en cada momento, lo que quieres, lo que no, lo que deseas, lo que te molesta, lo que buscas o lo que te atemoriza, para que de ese modo puedas entrar en sintonía con tu alma y caminar hacia el otro lado de la estación que estés transitando.
  1. Activar a tu guerrera con propósito y a tu mujer alquímica: si te habitas, puedes hacer consciencia absoluta, escuchar y traer a todas tus mujeres y para atravesar el cambio, más que nada requerirás a tu guerrera con propósito, que te ayudará a enfundar la espada para ir a la conquista de esa vida que te está esperando, y por supuesto a tu mujer alquímica, que te ayudará a descifrar de manera inteligente, las pruebas del camino, de manera  que camines segura a pesar de la incertidumbre, del miedo y de la tristeza, pero con la certeza de que cada paso que estás dando es en pro de descubrir, construir y/o conquistar algo nuevo.
  1. Confiar y aprender: Cuando vas atravesando cada estación, el objetivo es que no solo la transites sino, que la trasciendas; sin embargo, a veces la tarea más que titánica, parece imposible, porque te enfrentas a dragones que consideras más grandes y fuertes que tú. por lo mismo, se hace necesario que te conectes con tu divinidad (cualquiera que esta sea) y que tengas confianza en que vas sostenida y acompañada, que tus luchas no las estas librando sola y que tu corazón tiene el poder y la sabiduría divinas para avanzar en positivo. Así mismo, conforme avances, observa las lecciones, ánclate en aquello que hiciste bien para empoderarte y toma consciencia de lo que puedes hacer mejor, sin culparte, pero haciéndote responsable para tomar las mejores acciones para ti. 
  1. Suelta y agradece: Nunca será una tarea fácil, pero soltar te permitirá tener las manos desocupadas para poder recibir lo nuevo y pasar a la siguiente estación. Al soltar te liberas y fluyes, te permites crecer y avanzar, y quizá la manera de hacerlo más fácil, es agradeciendo por todo (lo que a tu juicio fue bueno y lo que a tu juicio fue malo) para anclar aprendizajes y honrar el merecimiento, para mostrar tu humildad y tu receptividad al universo; de esta manera adquieres más consciencia y entonces te haces aún más fluida.

Estos 7 pasos, son en sí mismos, tanto la clave como el aprendizaje del proceso, pues no existe un manual de “cómo hacerlo” y tampoco se trata de algo genérico estandarizado, entonces deberás descubrirlo tú misma, a tu ritmo, con tus propios pasos y siguiendo tu propio pulso, buscando tus opciones, descubriéndote a ti misma minuto a minuto, reconociéndote y conectándote con tu esencia verdadera desde tu alma, para detonar y abrirle al mundo finalmente, todo el conjunto de maravillas que eres.

Con amor,

Natalia

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